miércoles, 16 de abril de 2014

Ojos verdes - RAFAEL DE LÉON.

Apoyá en er quisio de la mansebía 
miraba ensenderse la noche de mayo; 
pasaban los hombres y yo sonreía 
hasta que a mi puerta paraste el caballo. 
«Serrana, ¿me das candela?» 
Y yo te dije: «Gaché, 
ven y tómala en mis labios 
que yo fuego te daré». 
Dejaste er caballo 
y lumbre te di, 
y fueron dos verdes luceros de mayo 
tus ojos pa mí. 

Ojos verdes, verdes como la albahaca. 
Verdes como el trigo verde 
y el verde, verde limón. 
Ojos verdes, verdes, con brillo de faca, 
que están clavaítos en mi corazón. 
Pa mí ya no hay soles, luceros ni luna, 
no hay más que unos ojos que mi vía son. 
Ojos verdes, verdes como la albahaca. 
Verdes como el trigo verde 
y el verde, verde limón. 


Vimos desde el cuarto despertar el día 
y sonar el alba en la Torre la Vela. 
Dejaste mis brazos cuando amanecía 
y en mi boca un gusto de menta y canela. 
«Serrana, para un vestío 
yo te quiero regalá». 
Yo te dije: «Estás cumplío, 
no me tienes que dar na». 
Subiste ar caballo, 
te fuiste de mí 
y nunca una noche 
más bella de mayo 
he vuelto a viví. 


Ojos verdes, verdes como la albahaca.
Verdes como el trigo verde
 y el verde, verde limón.
 Ojos verdes, verdes, con brillo de faca,
que están clavaítos en mi corazón.
Pa mí ya no hay soles, luceros ni luna,
no hay más que unos ojos que mi vía son.
Ojos verdes, verdes como la albahaca.
Verdes como el trigo verde
y el verde, verde limón.


Canción "Ojos verdes", interpretada por Conchita Piquer.


martes, 15 de abril de 2014

Te lo juro yo – poema de Rafael de León.


Mira que te llevo dentro de mi corazón,
por la salucita de la mare mía te lo juro yo.
Mira que pa mi en er mundo
no hay ná más que tú
y que mis "sacais", si digo mentira,
se queden sin lú.
Por ti contaría la arena del mar,
por ti yo sería capaz de matar,
y que si te miento
me castigue Dios,
eso con las manos
sobre el Evangelio
te lo juro yo.

Yo no me dí cuenta de que te tenía
hasta el mismo día en que te perdí.
Y vi claramente lo que te quería
cuando ya no había remedio para mi.
Llévame por calles de hiel y amargura,
pónme ligaduras y hasta escúpeme,
échame en los ojos un puñao de arena,
mátame de pena, pero quiéreme.

Mira que te llevo dentro de mi corazón,
por la salucita de la mare mía te lo juro yo.
Mira que pa mi en er mundo
no hay ná más que tú
y que mis "sacais", si digo mentira,
se queden sin lú.
Por ti contaría la arena del mar,
por ti yo sería capaz de matar,
y que si te miento
me castigue Dios,
eso con las manos
sobre el Evangelio
te lo juro yo.

Ya no eres el mismo que yo conocía
el que no veía ná más que por mí.
Que ahora vas con una distinta ca día
y en cambio yo muero de celos por ti.
Claro que la culpa de que esto pasara
no la tuvo nadie, nadie más que yo.
Yo que me reía de que esto acabara
y luego he llorao porque se acabó.

Mira que te llevo dentro de mi corazón,
por la salucita de la mare mía te lo juro yo.
Mira que pa mi en er mundo
no hay ná más que tú
y que mis "sacais", si digo mentira,
se queden sin lú.
Por ti contaría la arena del mar,
por ti yo sería capaz de matar,
y que si te miento
me castigue Dios,
eso con las manos
sobre el Evangelio
te lo juro yo.

Música de Manuel Quiroga.

lunes, 14 de abril de 2014

¡AHORA ME TOCA A MÍ! - RAFAEL DE LEÓN.



Decorado de sala elegante.

(Entra MANOLO. Un hombre maduro, de aire tosco, pero bien vestido.Lleva sombrero cordobés. Le sigue un criado.)

MANOLO:  ¿Se puede pasá?  ¿Qué hay, tropa?

(Al criado)

¿Qué espera usté?  ¿Mi sombrero?
Mejor está en mi cabesa
que corgao en er perchero.
Y además son hijos míos
los tres que tengo delante.

¿Qué hay tropilla?  ¡Güena casa!
Y un criao muy elegante
que en vez de vuestro papuchi
se cree que soy un permaso.

(Dando el sombrero al criado)

Vaya er sombrero.  Y procura
que no me den er cambiaso.

(El Criado hace una ligera reverencia en dirección al primer término y se va por la puerta cerrando el cortinaje.)

Su reverencia...  me chifla
que sos traten con respeto.
¡Tres señoritos!¡Qué orgullo
para un padre tan cateto!

¡Tené tres hijos varones
que están viviendo en sus glorias
porque yo m'alimentaba...
de papas y sanahorias!

Me alimentaba...  j'ase tiempo;
que hoy ya la cosa varía.
No ví a dejá ni la cresta
de un pollo de Andalusía.

Que nos vorvemos tragones
los viejos mal educaos,
y eso nos quita finura
pa tratá con abogaos

como er que de parte vuestra
vino a hablarme de intereses
y le di ...   que con er susto
tiene cama  pa dos meses.

El hombre vino a desirme
por encargo de mis hijos
que ustedes no estáis conformes
con que venda los cortijos.

Que debo seguí en er campo
lo que me resta de vía
cuidando de las cosechas
y de la ganadería;

que no se seque el arjibe,
que no s'avinagre er mosto;
bébete er frío de enero
y anda y súdalo en agosto.

No duermas...  cuenta las horas
de la noche una por una...
Tienes que viví pendiente
de los cambios de la luna.

Ayer te fartó una oveja,
¡vaya bendita de Dió!...
¿Voy a llamá a los civiles
si de chico fui pastó?

¡Pastó de ganao montuno
con las alpargatas rotas!
¡De Córdoba a Extremadura
por tres puñaos de bellotas!

Y en cambio, los tres cachorros
de aquel pastó miserable
van por tabaco a la esquina
con sus tres descapotables.

Que yo lo tendría a gala
si al derrochá mis dineros
se le añadiera er que ustedes
ganaran como ingenieros,

o bien como sirujanos,
o de doctores en leyes...
¡O echándose a las costillas
tós los vagones der muelle!

¡Trabajando!Ley der sielo
que con ustedes no reza
porque como hay todavía
muchos toros en la dehesa

y hay trigo pa veinte años
y desbordan los lagares
y a caballo hay por lo menos
hora y media de olivares,

que trabaje papaíto
que hay que vé lo bien que está;
y eso que l'ha dao ahora
por bebé, por trasnochá,

por í con cuatro amigotes
de francachela a Sevilla
y hasta parese que disen
que ronda a una chavalilla,

y antes de que se nos case
er día menos pensao
aquí lo mejó que hasemos
es mandarle un abogao

que le diga las verdades
aunque le sepan amargas;
ar pródigo no es difísi
por ley, echarle la garga.

¡¡Je,je!! ¡¡Intentarlo!! Ya hemos visto
que el abogao...  renunsió;
yo no admito en este pleito
más tribuná que er de Dió.

Él sabe que yo he sufrío
todas las humillaciones
pa que ustedes no tuvieran
que sé destripaterrones.

Pa mí, ni café ni amigos,
ni un sigarro, ni una copa...
Pero mis niños...  ¡tres duques
en lo tocante a la ropa!...

Y vengan manjares finos,
vengan colegios de pago,
vengan potros y escopetas,
y vivan los Reyes Magos.

Sursíos en mis carsones
y en er buche telarañas...
¡Pero hay que vé cómo viven
los hijos de mis entrañas!

Y, claro, los pobresitos
están tan acostumbraos
que en vez de darme las gracias
me mandan un abogao

pa que no gaste er dinero
que lo debo de guardá
y er día que yo me muera
se lo reparten y en pá.

Lo siento, pichones míos,
rosas de mayo y abrí...
Ya habéis disfrutao lo suyo
y ahora me toca a mí.

¡Vengan corrías de toros
y buen vino y mejor cante
pa regusto de un campero
que ya ha trabajao bastante!

Mira qué terno más fino,
mira qué cigarros puros...
En la puerta un artomóvi
y aquí unos miles de duros

pa gastarlos en claveles
si me encuentro una serrana
que suerte dos lagrimitas
de compasión por mis canas.

La compasión que me niegan
los tres hijos de mi amó;
si no estoy en mi derecho
sentensia me mande Dió.

¡Casa!  Mi sombrero.  ¡Pronto,
que me voy a divertí!
Con er permiso de ustedes...
¡Ahora me toca a mí!


(Mutis)

sábado, 12 de abril de 2014

PROFECÍA DE RAFAEL DE LEÓN.


"Y me bendijo a mi mare; 

y me bendijo a mi mare. 
Diez séntimos le di a un pobre 
y me bendijo a mi mare. 
¡Ay! qué limosna tan chiquita, 
qué recompensa tan grande. 
¡Qué limosna tan chiquita, 
qué recompensa tan grande!" 

¿A dónde vas tan deprisa 
sin desirme ni ¡con Dió!? 
Me puedes mirá de frente, 
que estoy enterao de tó. 
Me lo contaron ayer 
las lenguas de doble filo, 
que te casaste hase un mé 
y me quedé tan tranquilo. 
Otro cualquiera en mi caso, 
se hubiera echao a llorá, 
yo, crusándome de brasos 
dije que me daba iguá. 
Y ná de pegarme un tiro 
ni liarme a mardisiones 
ni apedrear con suspiros 
los vidrios de tus barcones. 
¿Que t'has casao? ¡Buena suerte! 
Vive sien años contenta 
y a la hora de la muerte, 
Dios no te lo tenga en cuenta. 
Que si al pie de los artares 
mi nombre se te borró, 
por la gloria de mi mare 
que no te guardo rencor. 
Porque sin sé tu marío, 
ni tu novio, ni tu amante, 
yo fui quien más t'ha querío, 
con eso tengo bastante. 


-¿Qué tiene er niño, Malena? 
Anda como trastornao, 
tié la carilla de pena 
y el colorsillo quebrao. 
Y ya no juega a la tropa, 
ni tira piedras al río, 
ni se destrosa la ropa 
subiéndose a coger níos. 
¿No te parese a ti extraño, 
no ves una cosa rara 
que un chaval de dose años 
lleve tan triste la cara? 
Mira que soy perro viejo 
y estás demasiao tranquila. 
¿Quieres que te dé un consejo? 
Vigilia, mujé, ¡vigila! 

Y fueron dos sentinela 
los ojitos de mi mare. 
-Cuando sale de la escuela 
se va pa los olivare. 
-Y ¿qué busca allí? -Una niña, 
tendrá el mismo tiempo que él. 
José Migué, no le riñas, 
que está empesando a queré. 
Mi pare ensendió un pitillo, 
se enteró bien de tu nombre, 
te regaló unos sarsillos 
y a mí un pantalón de hombre. 

Yo no te dije "te adoro" 
pero amarré en tu barcón 
mi laso de seda y oro 
de primera comunión. 
Y tú, fina y orgullosa, 
me ofresiste en recompensa 
dos sintas color de rosa 
que engalanaban tus trensas. 
-Voy a misa con mis primos. 
-Bueno, te veré en la hermita. 
Y qué serios nos pusimos 
al darte el agua bendita. 
Mas luego en el campanario, 
cuando rompimos a hablar: 
-Dise mi tita Rosario 
que la sigüeña es sagrá, 
y el colorín, y la fuente, 
y las flores, y el rosío, 
y aquel torito valiente 
que está bebiendo en el río; 
y el bronse de esta campana, 
y el romero de los montes, 
y aquella línea lejana 
que la llaman... ¡horisonte! 
¡Todo es sagrao: tierra y sielo 
porque así lo quiso Dió! 
¿Qué te gusta más? -Tu pelo. 
¡Qué bonito me salió! 
-Pues, ¿y tu boca, y tus brasos, 
y tus manos reonditas, 
y tus pies fingiendo el paso 
de las palomas suritas? 
Con la puresa de un copo 
de nieve te comparé; 
te revestí de piropos 
de la cabesa a los pié. 
A la vuerta te hise un ramo 
de pitiminí,presioso 
y a luego nos retratamos 
en las agüitas de un poso. 
Y hablando de estas pamplinas 
que inventan las criaturas, 
llegamos hasta tu esquina 
cogíos por la sintura. 
Yo te pregunté: -¿En qué piensas? 
Tú dijiste: -En darte un beso. 
Y yo sentí una vergüensa 
que me caló hasta los huesos. 
De noche, muertos de luna, 
nos vimos por la ventana. 
-¡Chssss! Mi hermaniyo está en la cuna, 
le estoy cantando la nana. 

"Quítate de la esquina, 
chiquillo loco, 
que mi mare no quiere 
ni yo tampoco." 

Y mientras que tú cantabas 
yo, inosente me pensé 
que nos casaba la luna 
como a marío y mujé. 

¡Pamplinas! ¡Figurasiones 
que se inventan los chavales! 
Después la vida se impone: 
tanto tienes, tanto vales; 
por eso, yo al enterarme 
que llevas un mes casá, 
no dije que iba a matarme, 
sino que me daba iguá. 
Mas como es rico tu dueño, 
te vendo esta profesía: 
tú, por la noche, entre sueños 
soñarás que me querías, 
y recordarás la tarde 
que mi boca te besó 
y te llamarás "¡cobarde!" 
como te lo llamo yo. 
Y verás, sueña que sueña, 
que me morí siendo chico 
y se llevó la sigüeña 
mi corasón en su pico. 
Pensarás: "no es sierto ná, 
yo sé que lo estoy soñando"; 
pero allá en la madrugá 
te despertarás llorando, 
por el que no es tu marío, 
ni tu novio, ni tu amante, 
sino el que más te ha querío. 
Con eso tengo bastante. 
Por lo demás, tó se orvía. 
Verás cómo Dios te manda 
un hijo como una estrella; 
avísame de seguía, 
me servirá de alegría 
cantarle la nana aquella: 

"Quítate de la esquina, 
chiquillo loco, 
que mi mare no quiere 
ni yo tampoco." 

Pensarás: "no es sierto ná, 
yo sé que lo estoy soñando". 
Pero allá en la madrugá 
te despertarás llorando. 

Porque sin sé tu marío, 
ni tu novio, ni tu amante, 
yo soy... quien más t'ha querío... 
¡Con eso tengo bastante!

"La Profecía" el poema de Rafael de León 
en la interpretación de Nati Mistral.


¡Con eso tengo bastante!

jueves, 10 de abril de 2014

TE QUIERO, TE QUIERO - Rafael de León.


De por qué te estoy queriendo,

no me pidas la razón,

pues yo mismo no me entiendo

con mi propio corazón.

Al llegar la madrugada

mi canción desesperada

te dará la explicación...


Te quiero vida mía,

te quiero noche y día.

No he querido nunca así.

Te quiero con ternura

con miedo, con locura,

sólo vivo para ti


Yo te seré siempre fiel,

pues para mí quiero en flor

ese clavel de tu piel

y de tu amor


Mi voz igual que un niño

te pide con cariño

"Ven mi, abrázame"

porque te quiero,te quiero,

te quiero,te quiero,

te quiero,te quiero

y hasta el fin te querré.


Te quiero con ternura

con miedo, con locura,

sólo vivo para ti.


Yo te seré siempre fiel,

pues para mí quiero en flor

ese clavel de tu piel

y de tu amor


Mi voz igual que un niño

te pide con cariño:

"Ven a mi, abrázame"

porque te quiero te quiero,

te quiero, te quiero,

te quiero, te quiero

y hasta el fin te querré.
Rafael de León y Arias de Saavedra, nació un jueves 6 de febrero de 1908 en Sevilla.De ningún poeta español de este siglo que acaba, han sido tan recitadas sus poesías y tan cantadas las letras de sus canciones. 
Falleció en 1982, con 74 años, en su piso madrileño situado frente al Retiro.

miércoles, 9 de abril de 2014

PENA Y ALEGRÍA DEL AMOR de Rafaél de León.

Mira cómo se me pone 
la piel cuando te recuerdo.
Por la garganta me sube
un río de sangre fresco
de la herida que atraviesa
de parte a parte mi cuerpo.
Tengo clavos en las manos
y cuchillos en los dedos
y en mi sien una corona
hecha de alfileres negros.
Mira cómo se me pone
la piel ca vez que me acuerdo
que soy un hombre casao
y sin embargo, te quiero.
Entre tu casa y mi casa
hay un muro de silencio,
de ortigas y de chumberas,
de cal, de arena, de viento,
de madreselvas oscuras
y de vidrios en acecho.
Un muro para que nunca
lo pueda saltar el pueblo
que anda rondando la llave
que guarda nuestro secreto.
¡Y yo sé bien que me quieres!
¡Y tú sabes que te quiero!
Y lo sabemos los dos
y nadie puede saberlo.
¡Ay, pena, penita, pena
de nuestro amor en silencio!
¡Ay, qué alegría, alegría,
quererte como te quiero!
Cuando por la noche a solas
me quedo con tu recuerdo
derribaría la pared
que separa nuestro sueño,
rompería con mis manos
de tu cancela los hierros,
con tal de verme a tu vera,
tormento de mis tormentos,
y te estaría besando
hasta quitarte el aliento.
Y luego, qué se me daba
quedarme en tus brazos muerto.
¡Ay, qué alegría y qué pena
quererte como te quiero!
Nuestro amor es agonía,
luto, angustia, llanto, miedo,
muerte, pena, sangre, vida,
luna, rosa, sol y viento.
Es morirse a cada paso
y seguir viviendo luego
con una espada de punta
siempre pendiente del techo.
Salgo de mi casa al campo
sólo con tu pensamiento,
para acariciar a solas
la tela de aquel pañuelo
que se te cayó un domingo
cuando venías del pueblo
y que no te he dicho nunca,
mi vida, que yo lo tengo.
Y lo estrujo entre mis manos
lo mismo que un limón nuevo,
y miro tus iniciales
y las repito en silencio
para que ni el campo sepa
lo que yo te estoy queriendo.
Ayer, en la Plaza Nueva,
—vida, no vuelvas a hacerlo—
te vi besar a mi niño,
a mi niño el más pequeño,
y cómo lo besarías
—¡ay, Virgen de los Remedios!—
que fue la primera vez
que a mí me distes un beso.
Llegué corriendo a mi casa,
alcé mi niño del suelo
y sin que nadie me viera,
como un ladrón en acecho,
en su cara de amapola
mordió mi boca tu beso.
¡Ay, qué alegría y qué pena
quererte como te quiero!
Mira, pase lo que pase,
aunque se hunda el firmamento,
aunque tu nombre y el mío
lo pisoteen por el suelo,
y aunque la tierra se abra
y aun cuando lo sepa el pueblo
y ponga nuestra bandera
de amor a los cuatro vientos,
sígueme queriendo así,
tormento de mis tormentos.
¡Ay, qué alegría y qué pena
quererte como te quiero!




Rafael de León.

Música: Mario Álvarez Quiroga.


martes, 8 de abril de 2014

Cantor del sur - Atahualpa Yupanqui.

Anduvo de pago en pago, y en ninguno se quedo
forastero en todas partes, destino de trovador.
Un dia le pidio al viento que lo hiciera payador
y el viejo viento surero los secretos le enseño,
y le lleno la guitarrra de cantos en "Mi" menor.
Bajo el ombu solitario como un gaucho medito;
probo su voz en la Cifra, el Rasguido se encendio';
en la Milonga Surera serios asuntos trato',
y alzando poncho y viguela de su rancho se alejo',
y anduvo de pago en pago, y en ninguno se quedo'.
Le fue creciendo la fama de Dorrego a Realico',
de Bahia a Santa Rosa; del Bragado al Pehuajo',
paso por el Pergamino, alla por el veintidos,
cruzo la tierra entrerriana con rumbo al Huayquillaro',
tal vez pa' pitarse un chala bajo los ceibos en flor,
y anduvo de pago en pago, y en ninguno se quedo'.
Tanto torearlo al destino, el destino lo "pialo'".
Volvia buscando pampa, como vuelve un trovador,
contemplando las gramillas, por esos campos de Dios,
volvia buscando pampa, como vuelve un trovador,
rico de lindas riquezas: guitarra, amigos, cancion.
En la mitad del camino se le canso' el corazon
y entro de golpe al silencio, y el silencio lo tapo'.
Lo mentaron algun tiempo el Peon, el Estibador,
el Hombre de Siete Oficios, los paisanos del Fronton,
y como la vida tiene su ley y su sinrazon,
le fue llegando el olvido, y el olvido lo tapo'.
Don Luis Acosta Garcia se llamaba el payador,
hombre nacido en Dorrego y que mucho trajino',
Hombre de lindas riquezas: guitarra, amigos, cancion
Don Luis Acosta Garcia: lindo nombre pa' un cantor!
que anduvo de pago en pago y en ninguno se quedo'.

lunes, 7 de abril de 2014

LA SIETE DE ABRIL (Zamba) - Andrés Chazarreta.


Triste y con penas me voy 

voy cantando esta canción

buscando consuelo en esta zamba 
porque me ha pedido el corazón. 

Lejos se escucha mi voz 
y ella dice en su cantar 
en aquellas noches silenciosas
canto porque alivio mi pesar. 

Como el perfume de flor 
suave acompasada sos 
has hecho bailar a muchos criollos 
haciendo vivir la tradición. 

Tu melodía quizás 
siempre ha sido para mí 
la que muchas veces he soñado 
y así te nombré Siete de Abril. 

Estribillo: 

Otros andarán por ai´ 

igualitos como yo 

cantando tristes sus penas 

zamba sos mi canción.


Chazarreta, Andrés A. Santiago del Estero, 29-05-1876; Santiago del Estero, 24-04-1960.
Recopilador, guitarrista y empresario. Huérfano de madre a los cuatro años, se crió junto a su abuela y a sus hermanos. En 1895 se recibió de maestro y ejerció la docencia de niños y adultos hasta 1906, llegando a ser Inspector de Escuelas en 1905. También fue maestro y ocupó cargos directivos en escuelas militares. De niño tocaba la'armónica y el acordeón. Ya adolescente, sus hermanos le enseñaron rudimentos de guitarra con los que aprendió a rasguear zambas, chacareras, escondidos, vídalas y gatos. En 1902 comenzó estudios de teoría y solfeo y técnica guitarrística, lo que le llevó a interesarse por un tiempo en música académica europea entonces en boga. Como integrante de una pequeña orquesta, conoció la ejecución de danzas como valses, mazurcas, schotis, lanceros, serenatas y otras que se bailaban entonces en los salones aristocráticos. En 1960 interpretó públicamente en un teatro d esa ciudad la Zamba de Vargas, un tema tradicional que había transcripto y arreglado para guitarra y que hizo editar en Buenos Aires en 1908 por la Casa Medina, firmándolo como propio. Influido por la Literatura tradicionalista y por las representaciones gauchescas de los circos criollos, formó un elenco con bailarines y músicos santiagueños aficcionados para poner en escena las danzas y canciones tradicionales de la época. En Julio de 1911 debutó en teatro Pasatiempo del Águila, obteniendo un clamoroso éxito, a pesar de la oposición oficial y de ciertas aristocracias locales, que veían en estas representaciones un resabio del pasado 'bárbaro". poco después repitió la presentación en Tucumán, donde se renovó el rechazo oficial y la aprobación popular. La compañía dio otros espectáculos en diversos puntos de las provincias del noroeste. Mientras tanto, Chazarreta continuaba con su labor docente y su tarea de recopilación y transcripción de las obras de las cuales iba tomando conocimiento. En 1918 viajó a Bs. As. con el fin de interesar a literatos y empresarios en la presentación de su compañía, pero no tuvo eco. En 1920 se asoció con el empresario teatral Juan Mauri. Este - quién más tarde se casaría con la cantante de la orquesta, Patrocinio Díaz- obtuvo entonces el porte`no Teatro Politeama. La compañía debutó a allí en Marzo e 1921, y permaneció en cartel por más de un mes a razón de 2 funciones diarias. Este éxito posibilitó la realización de giras por ciudades como La Plata, Rosario, Paraná, Córdoba y Montevideo. Desde entonces y hasta 1939, ya fuera con su compañía o con sus grupos de niños, Chazarreta retornaría año por medio a la Capital. Fundó allí en 1941 la Academia de Danzas Nativas y en 1942 la Orquesta de Arte Nativo. En 1937 y 1943 encabezó audiciones en las radios Nacional, Belgrano, El Mundo y Stensor. Desde 1929 hasta 1959 grabó innumerables discos para la RCA Víctor en solos, dúo, tríos, cuartetos o con la orquesta, que llegó a tener veinte integrantes.
OBRA EDITADA: En Santiago del Estero: Álbum musical santiagueño de piezas criollas coleccionadas para piano, publicado en homenaje al Centenario de la Independencia Argentina, 1916; En Buenos Aires: Segundo Álbum musical santiagueño de tonadas y bailes criollos para canto y piano, en 1920; Tercer Álbum musical de tonadas y bailes criollos para canto y piano, 1923; Cuarto Álbum para piano y canto, 1927; Quinto Álbum de Música nativa, 1934; Sexto Álbum de Música Nativa, 1935; Séptimo Álbum de Música Nativa, 1940.
Autor: Emilio Pedro Portorrico.
Publicado en blog del Grupo Peña Folklórica Los Lanceros desde EL TRÉBOL, SANTA FE. 

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